Hospital San Camilo realiza primeros trasplantes de córneas del Valle del Aconcagua

Hospital San Camilo realiza primeros trasplantes de córneas del Valle del Aconcagua

Notable avance permitió que pacientes de Putaendo y Panquehue recuperaran su visión mejorando su calidad de vida considerablemente

Un notable avance en la medicina del Valle del Aconcagua acaba de realizar el Hospital San Camilo gracias a que una de sus oftalmólogos, la Dra. Valeria Oliva, lograra realizar de manera exitosa los dos primeros trasplantes de córneas realizados en pacientes del Valle del Aconcagua, gracias a donaciones procuradas en el mismo Hospital.

Las intervenciones fueron posible gracias a que el establecimiento viene realizando desde hace un tiempo las gestiones necesarias para lograr este salto en la complejidad de sus prestaciones oftalmológicas, realizando en primera instancia la extracción de las córneas en los pacientes donadores y posteriormente, independizando su lista de espera de los grandes centros nacionales.

Esto permitió que la Sra. Bernarda Quiroz, proveniente de la comuna de Putaendo fuera la primera paciente trasplantada de córnea por la Dra. Oliva, debido principalmente a que tenía un nivel casi nulo de visión y fuertes dolores en su ojo izquierdo que afectaban drásticamente su calidad de vida.

“Me siento muy bien sin ningún dolor y feliz de haber tenido esta oportunidad, ya que antes me dolía mucho, tenía que usar lentes de contacto porque era como que tuviera arena en los ojos todo el día y no veía nada, entonces, para mi conocer a la Dra. fue como un ángel que me puso Dios en la tierra porque ella no me abandonó nunca desde que me comenzó a atender. Pensé que por ser adulto mayor nadie se iba a preocupar de mi y ella no me dejó nunca de lado. Ahora me siento bien y feliz por todo este cambio”. Aseguró la Sra. Bernarda.

Por su parte, la Dra. Valeria Oliva, oftalmóloga a cargo del procedimiento se mostró orgullosa de este logro por los diversos beneficios que trae para los pacientes del Valle del Aconcagua. “Hicimos nuestros primeros trasplantes en pacientes receptores de córnea, las cuales fueron donadas por pacientes del Hospital, por lo que esto nos transforma en un hospital trasplantador de córneas, calidad que hasta ahora no teníamos y que beneficia directamente a quienes estaban en lista de espera en otros centros con grandes listados y que ahora quedarán bajo nuestra tutela, en donde comenzamos con un listado de 12 pacientes y ya intervenimos a dos”.

En efecto, el segundo trasplantado es Pedro Cruz Tapia, proveniente del sector del Escorial, en Panquehue, quien debido a que aún le quedan muchos años de vida laboral, había visto interrumpido su vida normal quedando casi ciego a muy corta edad.

“Mi visión era muy baja y ya pude leer algunas letras, por lo que espero un cambio de vida total, tanto personal como laboral, gracias a lo cual me siento bendecido al ser uno de los primeros. Ahora a esperar el otro trasplante del ojo izquierdo, pero ya es un cambio de vida inmenso en todo sentido de la palabra, por lo que doy las gracias a la Dra. Oliva por el esfuerzo y las ganas de haber luchado por un área de trasplantes acá en el Hospital San Camilo y por supuesto a la familia del donante por la difícil decisión”.

Cabe destacar que estas primeras intervenciones fueron realizadas en los pabellones del Hospital Carlos Van Buren, recinto que sólo facilitó las dependencias quirúrgicas, como una forma de apoyar el aprendizaje y futura independencia del Hospital San Camilo, en donde tras estos positivos resultados, ya está el compromiso de adquirir los elementos necesarios para que la Dra. Oliva pueda realizar sus intervenciones en los pabellones locales.

Finalmente, desde el centro asistencial también recalcaron que las donaciones multiorgánicas se rigen por un estricto protocolo de nivel nacional que indica que los donantes son quienes cumplen con requisitos específicos, en especial en los casos de muerte cerebral, diagnóstico que es irreversible y que no se debe confundir con el estado de coma, ya que la muerte cerebral implica muerte total y la imposibilidad de seguir conectado a las máquinas por muchas más horas.

(foto superior: La Sra. Bernarda Quiroz junto a la Dra. Oliva y su hijo, Jhon Órdenes. En la foto de abajo se aprecia a Pedro Cruz Tapia, el segundo trasplantado)