Historia del Hospital San Camilo de San Felipe

Un Hospital al servicio de todo el Valle del Aconcagua

Corría el año 1790 cuando San Felipe era azotado por una devastadora epidemia de viruela. La magnitud de la crisis sanitaria hizo evidente la urgente necesidad de contar con un recinto asistencial capaz de responder a la creciente demanda de cuidados. Sin embargo, pese a los esfuerzos de destacados vecinos e ilustres autoridades de la ciudad, diversos obstáculos —principalmente relacionados con la ubicación y los costos— impidieron concretar el anhelado proyecto.

Más adelante, durante el período en que don Diego Portales designó como intendente de Aconcagua al abogado Fernando Urízar y Garfias, surgió un nuevo impulso. El intendente logró reunir los fondos y asegurar el terreno necesario para la construcción de dos salas de hospital, establecimiento que llevaría el nombre de San Joaquín, en homenaje al entonces Presidente de la República. No obstante, el Supremo Gobierno postergó la autorización debido a diversas dificultades económicas.

Sólo décadas después, en ese mismo terreno de seis hectáreas que se extendía hasta las riberas del río Aconcagua, pudo finalmente concretarse el sueño de la comunidad: la inauguración del Hospital San Camilo, el 23 de octubre de 1842.

En 1857 se aprobó el reglamento del establecimiento, cuyo equipo estaba conformado por un administrativo, un capellán, médicos y cirujanos, un boticario, un practicante y un mayordomo, reflejando los primeros pasos de una organización sanitaria formal para la provincia.

Un hito importante en su desarrollo ocurrió en 1933, cuando asumió la dirección del establecimiento el Dr. Luis Gajardo Guerrero. Bajo su liderazgo se impulsó la construcción de un nuevo edificio, inaugurado el 12 de noviembre de 1935 y puesto en funcionamiento en 1937.

Sin embargo, la historia del hospital también ha estado marcada por la adversidad. El terremoto de 1965 provocó graves daños en la infraestructura principal, los que pudieron ser reparados parcialmente.

Pero el sismo de 1971 terminó por comprometer definitivamente el edificio, haciendo indispensable proyectar un nuevo recinto asistencial.

En 1973 comenzaron las obras en la actual ubicación del hospital. No obstante, la implementación del proceso de regionalización desvió las decisiones de inversión hacia el litoral, paralizando el proyecto durante años. Recién con el retorno a la democracia y la llegada del Presidente Patricio Aylwin, en 1990, el proyecto MINSAL-BID permitió reactivar las obras. En septiembre de 1991 se asignaron los recursos necesarios para finalizar la construcción, culminando con la inauguración del nuevo Hospital San Camilo en enero de 1992, transformándose entonces en uno de los establecimientos más modernos de la región.

Durante las últimas décadas, el hospital ha continuado creciendo en complejidad y capacidad resolutiva. A ello se suman hitos como la creación de la Unidad de Diálisis en 2006, la Unidad de Tratamientos Intermedios en 2007, la apertura de la UCI Pediátrica en 2016 y la incorporación del primer Resonador Magnético de la red pública del Aconcagua. En diciembre de 2025, incorpora la cirugía robótica a su cartera de prestaciones.

Actualmente, el Hospital San Camilo cuenta con 230 camas y más de mil doscientos colaboradores, entregando atención a una población superior a los 87 mil habitantes de San Felipe y a más de 280 mil personas del Valle del Aconcagua. Además, se encuentra acreditado en Calidad y Seguridad Asistencial, manteniéndose como uno de los establecimientos de salud más destacados de la región y del país por sus resultados e indicadores.

Desde enero de 2023, el hospital es dirigido por el Dr. Rodrigo González Escobar, quien asumió el cargo mediante el sistema de Alta Dirección Pública.